Aplicable a sistemas cerrados de circulación de agua (agua caliente de caldera, calefacción, aire acondicionado central, circulación de refrigeración de equipos), con tres funciones principales:
1. Acomodar el aumento del volumen de agua provocado por la elevación de la temperatura del agua para evitar sobrepresión en las tuberías;
2. Reponer automáticamente agua y estabilizar la presión cuando se produzca pérdida de agua o reducción del volumen de agua debido a la disminución de la temperatura, manteniendo así la presión estática del sistema;
3. Absorber el golpe de ariete para proteger las bombas de agua, los intercambiadores de calor y las válvulas.